Use
y tire va totalmente contrario a nuestras raíces latino americanas, de hecho, es
el sinónimo practico de lo que en el lenguaje seria “extranjerismo”. Recuerdo, un regalo que se le hizo abuela; una estufa nueva, en vista que aquella tenía más
de cuarenta (40) años. Me sorprendió su reacción, la que fue; ¿por que si la mía esta buena?
Ciertamente le funciona todo hasta el horno!. Lo peor del caso es, que ya la nueva
no sirve y hay que botarla.
De
hecho, botar todo es lo común, ya por diseño se hace todo desechable ya que ni
a la economía ni a nosotros interesa que perduren; por que pasan de moda. Es más,
hace décadas que se acabo el modelo del consumo e hiper-consumo, ahora es un
modelo de desperdicio. Entendiendo como
desperdicio algo que no necesitas, por que consume espacio y botas a la basura
con facilidad. ¿Han visto la situación sobre la que ponemos nuestro planeta? cuanta
basura se genera de envolturas, celulares que solo duran un un año, carros que
solo duran dos, es un modelo de sociedad pensado, que genera desperdicios ofreciendo al planeta
crisis para todos los seres vivos y esclavitud para la humanidad, ¡no tiene
sentido!.
El
único sentido del modelo de desperdicios es hacernos esclavos de cuentas, porque
nuestra naturaleza de competencia se opone, en este caso, a la razón de vida, la
felicidad. Estando detrás del nuevo carro, cell phone, TV led … invertimos todo
nuestro tiempo en trabajar, para pagar
las cuentas. entrando en el circulo de esclavitud moderna. Es lo mismo que antes,
lo único que en aquel entonces era a la fuerza del patrón por que las leyes, al
igual que ahora también estaban a su favor. Cuantas cuentas, tarjetas e hipotecas
te hacen buscar otro ingreso, trabajar mas tiempo detrás de cosas para botar…
te has preguntado cuanto de eso necesitas para encontrar lo que buscas en la
vida, felicidad y libertad?
La
esclavitud sin embargo esta en el modelo psicológico aprendido, aprovechando facilidades de préstamos, mas correcta eliminación de desperdicios obtenidos por impulso. Con ese pequeño cambio, contaríamos con herramientas poderosas, para adquirir los
recursos correctos, bienes. Bienes, que te sirvan para bien, es
decir que te aporten no que te resten, que te brinden más tiempo en lo que
realmente quieres hacer. Que es el objetivo de vida, hacer lo que quieras sin dañar
a nadie y hacerlo felizmente.
La
felicidad, la libertad según nuestras raíces
no se encuentran en los bienes, más bien los bienes son una herramienta para
construir la felicidad. Lo que quiere decir que un bien que te funcione en pro
de tu felicidad es necesario y aunque este viejo, si funciona, funciona te da lo
que quieres. El contribuir con el desperdicio nos lleva en un solo sentido,
crisis en el planeta, esclavitud individual, stress, falta de conciencia social. Definitivamente el
utilizar los recursos de forma apropiada, deudas buenas (bienes correctos), que
generan más recursos buenos proporciona tiempo para buscar la felicidad, libertad...
Tal
y como dice presidente Uruguayo José
Mujica. “Prefiero morir que perder la vida”… Debemos pensar en que cada desperdicio no es más que tiempo de vida perdido e irrecuperable y de paso hacemos perder
a otros seres vivos, no solo a la humanidad (estamos hablando de contaminación).
Esta filosofía no quiere decir que seamos ermitaños, todo lo contrario no
desperdiciemos nuestra felicidad, nuestra suerte, libertad entregándole el
tiempo con nuestros hijos, familia a otros que se las ingenian para mantenernos
esclavos de ese modelo de pago de cuentas.
Hay
que dejar pensar, cada quien como quiera, ser libre. Mas hay que enseñar a
cada quien las opciones para ser felices… Para quienes interioricen esto; aprovechen
su tiempo, creen más tiempo a través de los recursos, compren bienes, no
desperdicios.